
Tanto tiempo anclado en un mismo amor
que no dió cabida a mis pensamientos
pero al final tuve el valor de olvidar
y darle espacio
a otros sentimientos.
En un momento pensé
que la soledad iba a ser
mi compañia
en un momento dudé
y me encontré con tu alegría.
Dichosos mis ojos
que te ven,
dichosos tus ojos que me ven,
dichosas mis letras, mi vida,
estuviste escondida
y por fin pude verte,
tenerte, amarte y desearte
para no dejarte jamás.