
Sonriente apareció la luna
acompañada
de un manto de estrellas,
no sé por que estará contenta debe
ser por que recupero su
risa, que por largos
años ocultó.
Buscó en miles de caminos
restos de ese sol que no lloró
su ausencia
inolvidable quedaron sus huellas
sumergidas en el corazón
atormentadas por no regresar.
No serán sus palabras
que acusen esa loca forma de
venerar su amor, su clamor, sus
añoranzas, su verdad
recordarán historias
reclamarán su querer
entre cariños sin retorno
teñidas de llanto enjuiciados de dolor.
Juntó a cada una de las
almas victoriosas que
unen ese cariño,
razones hay por hacerlo
esta el sol, está la luna
generosas de besos y abrazos
unicos en la vida
inolvidables hasta sus muertes.